La Sociedad Española de Radiología Médica destaca el papel esencial de la Radiología en la seguridad del paciente, especialmente crónico y oncológico

La Sociedad Española de Radiología Médica destaca el papel esencial de la Radiología en la seguridad del paciente, especialmente crónico y oncológico

Categoría: Notas de prensa

Con motivo del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) recuerda que la seguridad del paciente en Radiología comprende el conjunto de medidas destinadas a minimizar los riesgos asociados a las exploraciones radiológicas y garantizar una atención diagnóstica segura y de calidad, según explica la Dra. Patricia Fraga, especialista de la SERAM y Jefe de Servicio del Hospital Universitario del Henares (Madrid).

“Uno de los principios esenciales es la justificación de cada exploración, evitando aquellas pruebas que no aporten un beneficio clínico relevante. Asimismo, la optimización de los protocolos permite obtener imágenes con calidad diagnóstica utilizando la menor dosis de radiación razonablemente posible, de acuerdo con el principio ALARA, As Low As Reasonably Achievable. Este aspecto adquiere especial relevancia en los pacientes con enfermedades crónicas, que pueden requerir múltiples exploraciones a lo largo de su vida”, explica la Dra. Fraga.

En los pacientes con enfermedades crónicas, este concepto de seguridad adquiere especial relevancia debido a la necesidad de un seguimiento prolongado, la realización de múltiples procedimientos diagnósticos y la participación de diferentes profesionales sanitarios. “La Radiología desempeña un papel fundamental al proporcionar información objetiva y precisa que contribuye a la toma de decisiones clínicas a lo largo de las distintas etapas del proceso asistencial”, señala la Dra. Fraga. En los pacientes oncológicos, las técnicas de imagen participan en los programas de cribado, determinan la localización y extensión de la enfermedad, y permiten monitorizar la respuesta al tratamiento. En cardiología, la tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética (RM), la ecocardiografía y la angiografía evalúan la anatomía y función cardíacas y contribuyen a la detección precoz de alteraciones graves. En diabetes, las técnicas de imagen permiten diagnosticar la enfermedad arterial periférica, identificar infecciones profundas del pie diabético y evaluar las complicaciones cardiovasculares y renales asociadas.

El riesgo de las pruebas innecesarias

“La realización de pruebas de imagen innecesarias no solo incrementa los costes sanitarios, sino que también expone al paciente a riesgos potencialmente evitables”, advierte la Dra. Fraga. Entre ellos, la exposición acumulada a radiaciones ionizantes, las reacciones de hipersensibilidad a los medios de contraste, la aparición de hallazgos incidentales que pueden desencadenar pruebas adicionales innecesarias y el riesgo de resultados falsos, ya que ninguna prueba diagnóstica tiene una sensibilidad y especificidad del 100 %. “Un resultado falsamente negativo puede generar una falsa sensación de seguridad y contribuir al retraso diagnóstico de una enfermedad existente”, apunta la especialista de la SERAM.

La comunicación entre el radiólogo y el médico solicitante constituye un elemento fundamental para garantizar la adecuación y el rendimiento diagnóstico de las pruebas de imagen. Junto a la información y la comunicación con el paciente, son acciones que forman parte de una práctica radiológica segura.

Protocolos de precaución

La seguridad del paciente adquiere especial relevancia en situaciones que requieren precauciones específicas. “Durante la gestación, la protección frente a las radiaciones ionizantes es especialmente importante debido a la mayor radiosensibilidad del embrión y del feto, aunque las dosis utilizadas en la mayoría de las exploraciones diagnósticas habituales son considerablemente inferiores a los umbrales asociados con malformaciones o alteraciones del desarrollo fetal”, explica la Dra. Fraga. La ecografía y la RM son las técnicas de elección al no emplear radiación ionizante. En pacientes con antecedentes de reacciones a los medios de contraste, “el radiólogo y el médico solicitante deben valorar si la administración de contraste es imprescindible o si la información necesaria puede obtenerse mediante una exploración alternativa”, añade. Los servicios de Radiología deben disponer de protocolos, personal entrenado y los medios necesarios para reconocer y tratar de forma inmediata las reacciones adversas.

La inteligencia artificial, aliada bajo supervisión profesional

La incorporación de la inteligencia artificial (IA) ha reforzado el papel de la Radiología en la seguridad del paciente. “Su aplicación se plantea fundamentalmente como una herramienta de apoyo al radiólogo, con el objetivo de mejorar la precisión diagnóstica, optimizar los flujos de trabajo y contribuir a la seguridad del paciente”, indica la Dra. Fraga. La IA puede facilitar la detección de hallazgos relevantes en cribado de cáncer de mama o en nódulos pulmonares, priorizar exploraciones potencialmente urgentes y contribuir a reducir dosis de radiación sin comprometer la calidad diagnóstica. No obstante, “los algoritmos pueden generar falsos positivos y falsos negativos, por lo que sus resultados no deben interpretarse de forma aislada” y “la interpretación definitiva debe permanecer bajo la supervisión del especialista”, subraya.

Trabajo en equipo para evitar duplicidades

El radiólogo trabaja integrado en equipos multidisciplinares junto a oncólogos, cardiólogos, endocrinólogos y otros especialistas. “Este modelo de colaboración permite integrar los hallazgos radiológicos con la información clínica disponible, favoreciendo una atención coordinada y contribuyendo a mejorar la calidad asistencial y la seguridad del paciente”, destaca la Dra. Fraga. Herramientas como la historia clínica electrónica compartida, los sistemas de archivo y comunicación de imágenes (PACS) y los comités multidisciplinares permiten consultar exploraciones previas y evitar así la repetición innecesaria de estudios entre niveles asistenciales. “La consideración conjunta de los hallazgos de imagen, la situación clínica y las aportaciones de los diferentes especialistas favorece una atención individualizada y puede contribuir a reducir exploraciones innecesarias y aumentar la seguridad durante el proceso diagnóstico y terapéutico”, concluye la especialista de la SERAM.

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