El Dr. Pablo Naval, nuevo coordinador de la Comisión de Inteligencia Artificial de la SERAM
Este inicio del curso ha venido marcado por la ampliación de la Comisión de Inteligencia Artificial (IA) de la SERAM, con la incorporación del nuevo coordinador, el Dr. Pablo Naval. Desde el mes de septiembre, y junto al resto de la comisión, con más de quince expertos, va a trabajar en formar, potenciar y visibilizar la IA en la especialidad.
Para conocer un poco más al Dr. Naval le hemos hecho una entrevista:
¿Qué supone para ti afrontar el reto de coordinar la comisión de IA en la SERAM?
Me ilusiona poder trabajar en esto desde la SERAM. La IA está abriendo posibilidades que cambian las reglas de juego en medicina: qué podemos detectar, cómo interpretamos la información y qué decisiones tomamos con ella. El cambio avanza tan deprisa que necesitamos participar activamente en cómo ocurre. Tenemos que poner los criterios y las condiciones para que esta transformación beneficie al paciente y a la sociedad.
En nuestro trabajo en investigación e implementación vemos de cerca tanto esas posibilidades como las dificultades para llevarlas a la práctica. Coordinar la Comisión es una oportunidad para abordar estos problemas con compañeros que aportan experiencias muy distintas: práctica clínica, investigación, tecnología, gestión o regulación. Mi papel es ayudar a que trabajemos juntos y convertir ese conocimiento en algo útil para los profesionales.
¿Por qué crees que es tan relevante para la especialidad?
La radiología está en una posición privilegiada para orientar esta transformación. Tenemos una relación muy estrecha con la tecnología y experiencia incorporándola a decisiones clínicas. Lo que aprendamos sobre cómo evaluar, utilizar y supervisar la IA puede ayudar también a otras especialidades. Creo que tenemos más capacidad para influir en este proceso de la que a veces reconocemos.
Para hacerlo, el radiólogo necesita adquirir nuevas competencias. No hace falta que sepa programar ni que conozca la arquitectura de cada modelo, pero sí debe entender qué puede aportar una herramienta, dónde falla, cuándo debe intervenir y qué consecuencias tiene utilizarla en una decisión clínica. También necesita conocer los aspectos básicos de regulación y riesgos, y saber explicar su uso a pacientes y compañeros. El radiólogo debe ser un referente clínico del uso de la IA en el hospital.
Esta adaptación será continua. Partimos con una ventaja: estamos acostumbrados a estudiar, revisar lo que sabemos y cambiar nuestra práctica cuando aparece nueva evidencia. Ahora necesitamos aplicar esa misma curiosidad y ese mismo rigor a estas herramientas.
¿Qué objetivos te marcas o te gustaría alcanzar en esta etapa?
Queremos que la SERAM acompañe a los profesionales en esa adaptación y participe en las decisiones sobre cómo incorporar la IA al sistema sanitario. Para ello, hemos planteado tres líneas de trabajo:
La primera es la formación adaptada a cada perfil. La prioridad inicial es un programa práctico para el radiólogo asistencial y residente, centrado en las competencias que acabamos de comentar. A partir de ahí, queremos desarrollar contenidos específicos para quienes dirigen servicios o gestionan la implantación y transformación, y para investigadores. Cada perfil necesita conocimientos distintos.
La segunda es la orientación estratégica para la implementación. Aspiramos a consolidar la Comisión como un órgano asesor experto de la SERAM, capaz de proponer directrices sobre cómo incorporar la IA en radiología en España. Queremos aportar criterio a los servicios y hospitales, y otras instituciones. Esto incluye la evaluación y adquisición de herramientas, su papel en la asistencia, la supervisión, las responsabilidades y su impacto en la organización del trabajo y en la sociedad.
La tercera es facilitar redes de colaboración entre hospitales, grupos de investigación, instituciones y empresas. La SERAM puede ayudar a reunir centros y capacidades que, por separado, tendrían difícil desarrollar o evaluar una solución. Queremos que esas conexiones se traduzcan en proyectos conjuntos y permitan acercar la investigación a las necesidades de la práctica clínica.