La SERAM y la SEICAT destacan el papel decisivo de la imagen médica en el Plan Europeo “Safe Hearts”
La Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) y la Sociedad Española de Imagen Cardíaca (SEICAT) han valorado muy positivamente el Safe Hearts Plan presentado por la Comisión Europea, una iniciativa que marca un punto de inflexión en el abordaje de la enfermedad cardiovascular en Europa, con un enfoque centrado en la prevención, el diagnóstico precoz y la equidad en el acceso a la atención sanitaria.
La enfermedad cardiovascular continúa siendo la principal causa de mortalidad en Europa, y la comunidad científica sabe que se desarrolla y se puede detectar muchos años antes de dar manifestaciones clínicas. En este contexto, el plan europeo apuesta por una medicina más proactiva y de precisión, apoyada en la innovación tecnológica, la digitalización y el uso responsable de la inteligencia artificial. La SERAM y SEICAT coinciden en que estos objetivos no pueden alcanzarse sin reconocer el papel estratégico de la imagen médica, y en particular de la imagen cardiaca, como herramienta transversal a lo largo de todo el proceso asistencial.
Las técnicas de imagen cardiaca permiten identificar enfermedad en fases subclínicas, estratificar el riesgo cardiovascular de forma precisa y orientar intervenciones preventivas personalizadas. Un ejemplo claro es la detección oportunista de enfermedad cardiovascular en los estudios de tomografía computarizada (TC) de tórax de baja dosis realizados como cribado de cáncer de pulmón, donde la identificación de calcificación coronaria y otros hallazgos cardiovasculares aporta información pronóstica de alto valor sin necesidad de pruebas adicionales ni incremento de radiación. Este enfoque ejemplifica cómo la imagen puede aprovechar exploraciones ya existentes para mejorar la prevención cardiovascular de forma eficiente.
Otro ámbito clave es la cardiopatía isquémica, donde el angio-TC coronario ha ampliado de forma notable sus indicaciones y se ha consolidado como técnica diagnóstica de primera línea, tal y como recogen diversas guías clínicas internacionales. Su alta capacidad diagnóstica y su valor para descartar enfermedad coronaria significativa permiten acelerar el diagnóstico, optimizar la selección de pacientes y reducir pruebas invasivas innecesarias.
Asimismo, la resonancia magnética cardiaca aporta un valor diferencial en la caracterización tisular del miocardio y en la detección de disfunción precoz, incluso antes de que se manifiesten alteraciones clínicas evidentes. Esta información resulta determinante para el manejo terapéutico y tiene un impacto directo en el pronóstico de múltiples patologías, desde miocardiopatías hasta procesos inflamatorios o infiltrativos.
En relación con este cambio de paradigma, el presidente de SEICAT, Dr. Eliseo Vañó Galván, señala que “la imagen cardiaca es ya una auténtica avalancha en los servicios de Radiología y lo será aún más en los próximos años. Debemos adaptarnos a esta realidad y asumir plenamente el enorme valor que tiene en la mejora de la salud cardiovascular y en la supervivencia de toda la población”.
Más allá de técnicas avanzadas como la resonancia magnética cardíaca o la tomografía computarizada (TC) cardíaca, existen otras modalidades de imagen ampliamente disponibles que aportan información valiosa para identificar riesgo cardiovascular de forma precoz. Entre ellas, la ecografía de carótidas y arterias femorales permite detectar placas ateroscleróticas subclínicas, un marcador directo de aterosclerosis y un potente predictor de eventos cardiovasculares futuros.
En los últimos años ha cobrado especial interés el concepto de imagen oportunista, que consiste en aprovechar estudios realizados por otros motivos para extraer información adicional de interés cardiovascular. Un ejemplo paradigmático es la mamografía, utilizada de forma rutinaria en los programas de cribado de cáncer de mama. La detección de calcificaciones vasculares en las arterias mamarias se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, especialmente en mujeres, ofreciendo una oportunidad única para alertar sobre riesgo vascular en una población tradicionalmente infrarrepresentada en los estudios cardiovasculares.
De forma similar, el TC toracoabdominal, indicado con frecuencia por motivos oncológicos, respiratorios o abdominales, permite identificar calcificaciones coronarias, aórticas y de otros territorios vasculares, así como depósitos de grasa visceral. Estos hallazgos, incluso cuando se obtienen en estudios no sincronizados ni específicamente cardiológicos, se asocian con un mayor riesgo cardiovascular y pueden incorporarse a estrategias de prevención personalizada.
La incorporación de herramientas de inteligencia artificial está facilitando la detección y cuantificación automática de estos marcadores en estudios de imagen convencionales, favoreciendo una prevención más eficiente, integrada y coste-efectiva.
“La imagen médica es clave para reducir retrasos diagnósticos, guiar la toma de decisiones terapéuticas, planificar procedimientos intervencionistas y realizar un seguimiento adecuado de los pacientes. Su integración en modelos asistenciales multidisciplinares contribuye a una atención más eficiente, coordinada y centrada en el paciente. La faceta preventiva de la Radiología se consolida además como un pilar fundamental de la medicina preventiva, permitiendo identificar riesgo cardiovascular de forma temprana y abrir la puerta a intervenciones que pueden cambiar el pronóstico de millones de personas” expone el presidente de la SERAM, el Dr. Pepe Albillos. El Safe Hearts Plan también subraya el papel de la digitalización y la inteligencia artificial como aceleradores del cambio. En este ámbito, la SERAM y la SEICAT destacan que la imagen médica es uno de los campos más avanzados en la aplicación clínica de estas tecnologías. El radiólogo debe asumir un papel de liderazgo en la gestión e integración de los datos clínicos y de imagen, garantizando su calidad, interoperabilidad y uso ético, y contribuyendo a reducir desigualdades, incluidos los sesgos de género.
Ambas sociedades advierten de que estamos ante un reto organizativo. El incremento de la demanda de estudios de imagen exige una planificación adecuada de recursos, reforzar la formación de los profesionales, una mejora de la accesibilidad y una reorganización de los circuitos asistenciales para garantizar una implementación equitativa y sostenible en el tiempo.
La SERAM y la SEICAT reafirman su compromiso de colaborar de forma conjunta con otras sociedades científicas y con las administraciones sanitarias para impulsar la implementación efectiva del Safe Hearts Plan en España, tanto en la práctica clínica como en el ámbito de las políticas de salud, convencidas de que la imagen cardiaca debe ser un elemento estratégico en prevención cardiovascular.
