Los sanitarios confían en el Marcado CE como garantía de seguridad de la IA: una puntuación de 7,4 sobre 10, frente al 3,1 de las soluciones sin certificar
Los profesionales y directivos sanitarios españoles confían de forma clara en la inteligencia artificial cuando esta cuenta con Marcado CE y desconfían cuando no la tiene. Esta es la principal conclusión que reflejan los resultados de la encuesta “Uso de la IA en la atención sanitaria” impulsada por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, en colaboración con la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA).
La puntuación media de confianza en soluciones de IA certificadas con Marcado CE alcanza un 7,4 sobre 10, con valores aún más altos entre los directivos sanitarios (SEDISA), mientras que la confianza en equipos con IA sin Marcado CE se desploma hasta el 3,1 sobre 10. Este respaldo, alineado con el marco legal vigente, subraya que el marcado CE es la garantía de que los algoritmos de IA son seguros, de calidad y eficaces.
“Es muy importante comprobar cómo la gran mayoría de los profesionales y directivos sanitarios entienden el valor de la regulación sanitaria. El Marcado CE permite adoptar soluciones de inteligencia artificial de forma segura al Sistema Nacional de Salud. Este estudio nos confirma cómo los profesionales se sienten seguros cuando utilizan algoritmos certificados y legalmente habilitados para su uso. No obstante, desde Fenin seguiremos trabajando de forma coordinada con las administraciones sanitarias para que todos los profesionales se aseguren que únicamente se usan los algoritmos que cumplan la regulación”, comenta Pablo Crespo, secretario general de Fenin.
Uso personal extendido, formación profesional ausente
Uno de los hallazgos más llamativos del informe es la discrepancia entre el uso personal de la IA y la falta de formación para su uso profesional. El 71% de los encuestados reconoce emplear herramientas de inteligencia artificial en su vida cotidiana —con ChatGPT como líder indiscutible, seguido de Gemini y Copilot según la especialidad—, y más de la mitad (56%) utiliza ya versiones de pago. Sin embargo, el 87% de los encuestados considera no estar lo suficientemente formado para hacer un uso responsable y eficiente de estas soluciones en el entorno clínico.
Igualmente, el conocimiento de la regulación de productos sanitarios (MDR) aplicada a la tecnología sanitaria con IA es aún limitado ya que solo el 38% del total declara conocer sus implicaciones. Es por ello que “La formación es clave para el despliegue de la IA en el ámbito sanitario. Debemos trabajar para agilizar la incorporación de estas nuevas tecnologías, pero debemos hacerlo garantizando un uso responsable y la capacitación de los profesionales. La formación y la regulación tienen que ir al mismo ritmo que la innovación”, declara Ignacio López, presidente del sector de Salud Digital de Fenin.
En este sentido, Fenin está trabajando en un curso de formación gratuito y accesible a todos los profesionales sanitarios que facilite las competencias y conocimientos necesarios para el uso seguro y eficaz de estas nuevas tecnologías llamadas a transformar el modelo de atención sanitaria y se está elaborando una guía específica para los profesionales sanitarios.
Solo el 22% sabe si la IA que usa en su servicio está certificada
Debido a la falta de formación, pese al alto nivel de confianza que genera el Marcado CE, los resultados de la encuesta revelan una brecha significativa entre el reconocimiento de su valor y el desconocimiento de si los algoritmos que utilizan cumplen la regulación. Aunque el 74% de los profesionales identifica el Marcado CE como garantía de seguridad, solo el 22% puede confirmar que los equipos con IA que utiliza en su servicio cuentan efectivamente con dicha certificación.
En cuanto al uso de la IA, el diagnóstico por imagen es el área de la medicina en la que ya más se utiliza, con un 40% de los profesionales empleándola.
El Dr. Carlos Escobar Cervantes, miembro de la Sociedad Española de Cardiología, señala que “la cardiología es una de las especialidades donde la inteligencia artificial ya está demostrando un impacto clínico tangible, especialmente en la estratificación de riesgo, el diagnóstico por imagen y la optimización de procesos asistenciales. Pero para que esta transformación sea segura y sostenible, es imprescindible que los algoritmos utilizados cumplan con la regulación vigente y cuenten con el Marcado CE. Los resultados de esta encuesta reflejan claramente que los profesionales confían en la IA cuando está certificada y, al mismo tiempo, ponen de manifiesto la necesidad urgente de reforzar la formación en este ámbito. Desde la SEC consideramos prioritario que los clínicos dispongan de competencias sólidas para evaluar, interpretar y utilizar estas herramientas con rigor científico y con garantías para los pacientes”.
Por su parte, el Dr. Ángel MoralesLezama, jefe Clínico del Servicio de Radiología en Hospital Universitario Donostia y miembro de SERAM, afirma que “para que la IA transforme de verdad la práctica clínica en radiología, necesitamos seguridad jurídica (cumplimiento normativo), fiabilidad (métricas globales), implantación integrada en flujo de trabajo del radiólogo, gobernanza clara de Datos, responsables explícitos y validación clínica local que permita pasar de pilotos aislados a uso rutinario y seguro. Solo así, conseguiremos la confianza del radiólogo y paciente”.
A este respecto, José Soto Bonel, presidente de SEDISA, considera que“la IA no transformará la sanidad por sí sola. La transformarán los profesionales y directivos capaces de gobernarla con propósito, formación, ética, evidencia y orientación al paciente”.