Bienestar físico del paciente

El confort también es seguridad: cómo cuidar el bienestar físico del paciente en radiología.

Cuando pensamos en la seguridad clínica en radiología solemos pensar en dosis, contrastes, checklists o hemocultivos. Pocas veces pensamos en una manta cálida o en un cojín bajo las rodillas. Y, sin embargo, el confort físico del paciente es uno de los pilares menos visibles —y más determinantes— de la calidad de nuestro trabajo.

Un paciente cómodo se mueve menos, colabora mejor, necesita menos repeticiones y menos sedación (1, 2). El confort no compite con la eficiencia: la sostiene.


¿Qué entendemos por bienestar físico del paciente?

El bienestar físico en radiología no es «hacerle sentir bien» en un sentido vago. Es un conjunto de decisiones concretas —temperatura, posicionamiento, ritmo, manejo del dolor y respeto por la dignidad— que se toman antes, durante y después de la prueba, y que impactan directamente en la calidad de la imagen y en la experiencia de la persona (3, 4).

Cuidar el bienestar físico significa cuidar cinco dimensiones:

  • Dignidad e intimidad.
  • Temperatura y confort térmico.
  • Posicionamiento y ergonomía.
  • Tiempo y ritmo de la prueba.
  • Manejo del dolor y limitaciones.

¿Por qué importa? Lo que dice la evidencia

El movimiento involuntario es uno de los principales enemigos de la calidad de imagen, especialmente en resonancia magnética (2). Cuando reducimos el disconfort (frío, dolor, ansiedad, mala postura), reducimos el movimiento y, con él, los artefactos (3, 4).

La literatura respalda que:

  • Un paciente cómodo se mueve menos y necesita menos repeticiones (2, 3).
  • Las mantas cálidas son una intervención sencilla, segura y de bajo coste que mejora el confort sin comprometer la seguridad (5).
  • La música, el antifaz y las intervenciones conductuales reducen la ansiedad relacionada con la RM y la incidencia de estudios interrumpidos por claustrofobia (6).
  • La información previa clara y la atención centrada en la persona reducen ansiedad, movimiento y artefactos (4, 10).
  • Adaptar el entorno a cuerpos, ritmos y capacidades diversas mejora la seguridad, la satisfacción y la equidad asistencial (7, 8).

En radiología esto se traduce en un mensaje muy claro: el confort también es seguridad.


De la teoría a la práctica: lo que hemos trabajado este mes

Semana 1 — El confort también es seguridad

Pusimos el marco: el bienestar físico no es un extra, es parte del cuidado. Un paciente cómodo se mueve menos, colabora mejor y necesita menos repeticiones. Los beneficios están respaldados por la literatura: mejor calidad de imagen, menos ansiedad y necesidad de sedación, menos repeticiones y mejor experiencia (1-4).

Semana 2 — Seis gestos, un paciente más cómodo

Bajamos al terreno con seis gestos concretos, sencillos y transversales a cualquier sala:

  • Reduce estímulos: luz suave, ruido controlado, música o tapones si es posible (6).
  • Cuida la temperatura: manta cálida y sala templada (5).
  • Prepara la camilla: cojines y apoyos que previenen dolor y mejoran la imagen (3).
  • Explica y anticipa: saber lo que va a pasar reduce ansiedad y movimiento (4).
  • Escucha el dolor: pregunta antes de mover y respeta el ritmo.
  • Cuida la dignidad: bata bien puesta, cubrir lo no explorado, cerrar la puerta.

Semana 3 — Cada sala, su forma de cuidar

Aterrizamos los gestos en las tres pruebas más habituales:

  • TC: sala fría y prueba rápida. Manta antes de empezar, cojín bajo las rodillas, anticipación de apneas y vía cómoda (1).
  • RM: prueba larga con ruido intenso. Auriculares o tapones, música, cojines, manta y timbre de llamada visible. En claustrofobia: antifaz y respiración pautada (6).
  • ECO: contacto directo con la piel. Gel templado, cubrir con sábana lo que no se explora, explicar cada movimiento antes de hacerlo y preguntar por zonas dolorosas.

Además, cuatro consejos comunes a las tres pruebas: preséntate, explica en frases cortas, ofrece pausas si la técnica lo permite y agradece la colaboración al terminar.

Semana 4 — Cuando el confort necesita adaptarse

El confort estándar no siempre basta. Adaptar es parte del cuidado:

  • Claustrofobia y ansiedad: antifaz, música, respiración pautada, contacto con el técnico y frases de acompañamiento tipo «estamos aquí, te oímos» (6).
  • Dolor crónico o agudo: pregunta antes de mover, respeta la postura antiálgica, ofrece pausas.
  • Movilidad reducida: transfer seguro (grúa, tabla), sin prisas, apoyos donde sea necesario. Nunca tires del brazo doloroso.
  • Embarazo: decúbito lateral izquierdo cuando sea posible, cuñas para la espalda, sala templada y resuelve dudas sobre radiación (la evidencia actual es tranquilizadora en RM y en dosis diagnósticas habituales, y la comunicación clara reduce ansiedad) (9, 10).
  • Obesidad: camilla y accesorios adecuados, bata de talla apropiada, trato digno. Verifica siempre los límites de peso del equipo (7, 8).

Un mini-hábito para esta semana (30 segundos)

Antes de comenzar cada prueba, hazte estas tres preguntas:

  1. ¿Está en una postura cómoda y sostenible durante toda la prueba? (cojines, apoyo lumbar, cabeza…).
  2. ¿Tiene frío o algún dolor que pueda aliviar antes de empezar?
  3. ¿Ha entendido lo que va a pasar y cómo puede avisarme?

Treinta segundos. Tres preguntas. Un impacto directo en la calidad de imagen y en la experiencia del paciente.


En resumen

En radiología, cuidar el cuerpo del paciente no es un añadido: es parte del trabajo bien hecho. Cuando adaptamos la temperatura, el posicionamiento, el ritmo y el trato a cada persona, no solo mejoramos su experiencia: mejoramos también la calidad de nuestra imagen y la seguridad de nuestra atención.

Adaptar no ralentiza: acompaña.

¿Qué gesto de confort haces siempre tú en tu sala? ¿Y cuál te gustaría poder implantar en tu servicio? Si te apetece, compártelo con tu equipo.

En la próxima entrega abordaremos otra pieza clave: cómo el bienestar físico del paciente se conecta con el bienestar del propio profesional y con la sostenibilidad emocional del equipo.


Bibliografía

  1. Niehoff JH, Heuser A, Michael AE, Lennartz S, Borggrefe J, Kroeger JR. Patient comfort in modern computed tomography: what really counts. Tomography. 2022;8(3):1568-1582.
  2. Edelman V, Chassidim H, Rabaev I. Reducing patient movement during magnetic resonance imaging: a case study. Electronics. 2025;14(4):668.
  3. Chen S, Hu P, Gu Y, Pang L, Zhang Z, Zhang Y, et al. Impact of patient comfort on diagnostic image quality during PET/MR exam: a quantitative survey study for clinical workflow management. J Appl Clin Med Phys. 2019;20(7):184-192.
  4. Törnqvist E, Månsson Å, Larsson EM, Hallström I. Impact of extended written information on patient anxiety and image motion artifacts during magnetic resonance imaging. Acta Radiol. 2006;47(5):474-480.
  5. Bujdoso PJ. Blanket warming: comfort and safety. AORN J. 2009;89(4):717-722.
  6. Naganatanahalli M, Gurudu R, Bhargava M, Futela D, Ramaiya NH, Chen Y, et al. Revisiting MRI claustrophobia: incidence, factors, and interventions. J Comput Assist Tomogr. 2026;50(2):301-307.
  7. Uppot RN. Technical challenges of imaging & image-guided interventions in obese patients. Br J Radiol. 2018;91(1089):20170931.
  8. Heales CJ, Ulett P, Hancock A, Manning F. «No such thing as one size fits all»: a survey of experiences of those with larger bodies in radiography. Radiography. 2025;31:103008.
  9. Committee on Obstetric Practice. Committee Opinion No. 723: Guidelines for diagnostic imaging during pregnancy and lactation. Obstet Gynecol. 2017;130(4):e210-e216.
  10. Hughes VJ, Chapman HM, Ross T. Person-centred care in the management of imaging-related anxiety in diagnostic radiography: a scoping review exploring cancer and non-cancer populations. Radiography. 2025;31:103218.

Imágenes

Tema 5.1
El confort también es seguridad
Tema 5.2
Seis gestos, un paciente más cómodo
Tema 5.3
Cada sala, su forma de cuidar
Tema 5.4
Cuando el confort necesita adaptarse

Recursos